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(ESPECIAL) Peligroso plan, tiene la intención de no permitir la normalidad del país, en lo que falta de año

Un plan macabro que ya estaba diseñado y que por efecto de la pandemia, se vio suspendido, para boicotear la normalidad del país; fue liberado para ser aplicado durante los meses que faltan para que termine el año.

El plan, liderado por un movimiento hoy denominado “Movilización Popular Colombia 2020”, fue planteado desde el mismo momento en que el excandidato por la Colombia Humana, Gustavo Petro, perdió las elecciones frente al actual presidente Iván Duque. El plan ya venía siendo propuesto por algunos sectores que adhirieron a la campaña de Petro, y fue avalado por el hoy senador, justo al perder, cuando públicamente planteó que el gobierno de Duque no tendría un día de tranquilidad.

LA HISTORIA

Desde 2018, Gustavo Petro comenzó a tomar en serio las propuestas y fue cuando el 17 de junio de 2018, lanzó su frase de que no reconocía la legitimidad de Iván Duque en la presidencia y anunció que su gobierno estaría minado por la protesta ciudadana. Un par de semanas más tarde, se produjo la primera reunión de los diferentes movimientos que iban en la línea de la protesta y se creó el “comité de movilización para la protesta popular”.

El comité comenzó a trabajar y rápidamente generaron la multitudinaria movilización del paro del 28 y 29 de noviembre del 2018, fundamentado en los movimientos estudiantiles y sindicales. Los desmanes que se dieron, no fueron coordinados y fueron vistos como una amenaza del ideal, por lo que fue necesario poner orden y llamarlos al orden para que se dieran estrategias y planes de acción organizados.

Una de las estrategias del comité, fue vincular la protesta, a temas coyunturales de actualidad para poder darle una legitimidad, pero en el fondo el proceder solo tiene un objetivo: desestabilizar al país. Es decir, la motivación que se vincula puede ser variable y aprovechable, siendo una disculpa para hacer que los que se sumen a la convocatoria, encuentren que hay una lucha algo por lo que protestar.

Pero el Comité, coordinado por Petro, debía coordinar las acciones y sobre todo, pensar en las principales ciudades del país y de ser posible ciudades intermedias. Es entonces, cuando se abrió las puertas a los extremistas, en una solicitud concreta de las FARC, quienes sugirieron que a las marchas, había que darles impacto y éste solo se podría darse con la metodología de activación de la guerra de guerrillas, plasmada en los comando urbanos de milicias.

En ese momento, ingresaron al comité, los “asesores” de Farc, que se habían desmovilizado y la red de milicias urbanas de las FARC, y se aceptaron a las milicias urbanas del ELN, denominadas células LA LIMA, quienes venían pidiendo pista desde el comienzo. Petro apela a sus recuerdos de juventud y restablece las juventudes del M-19 y conforma las JM-19 como células extremistas y convocaron además, a la JUCO y las juventudes del PC3. La misión fue infiltrar, principalmente, el movimiento estudiantil y a varios de los líderes nacionales, les fueron pagados tiquetes para viajar a Cuba, en donde recibieron instrucción.

Al regreso se dieron a la logística y aplicación de las estrategias de guerra urbana. Asumieron cada grupo, unos distintivos especiales basados en el atuendo de ‘overoles’ de color azul, negro y blanco y equipados con máscaras antigases, gafas y botas industriales, morrales de 12 litros y cascos los más radicales. Los distingue el color, además quienes van de civil se distinguirán por los tipos de cachuchas, capuchas y pañoletas, llevarán morrales con varias camisas, chompas y pañoletas para cambiarse constantemente, actúan en grupos mínimo de 3 personas y llevan siempre paraguas para ocultarse de las cámaras cuando se cambian. Algunos de ellos van armados. Su labor, estallar las universidades públicas y las manifestaciones, fijar su centro de operaciones en las universidades para evitar el ingreso de la fuerza pública, y reventar la protesta en las afueras de ellas.

LAS ACCIONES

Esas primeras acciones, fue parte de la etapa final del entrenamiento, algo así como el trabajo de grado de lo entrenado en Cuba. Fue cuando los colombianos pudieron ver los mayores desmanes en la Universidad Nacional y los bloqueos en las 30 en Bogotá, la Universidad Distrital y el bloqueo sobre la Circunvalar también en Bogotá, la Universidad de Antioquia, cuando al interior los mismos estudiantes los increparon y les quitaron cilindros de oxigeno y gas preparados con explosivos y una imagen que recuerdan los colombianos, del joven en la calle Barranquilla que por lanzarle una papa bomba a un motociclista, termina cayendo al suelo y explotando su arsenal de la mochila, perdiendo la vida.

Con la versión de prueba, el comité cambia de nombre al movimiento de protesta y lo denominan como se conoce hoy, a fin de que a las protestas, se unieran otros sectores que hasta el momento habían estado reacios a la actuación violenta. Estos sectores fueron las Centrales Obreras y Fecode. Es cuando Gustavo Petro hace una serie de reuniones con los líderes sindicales en medio de una doble agenda, una de las cuales se hizo pública y se ha visto en redes y medios de comunicación. En esa “gira” de convencimiento, fue llevado uno de los líderes estudiantiles, con quien al finalizar la agenda pública, se daban las reuniones privadas en las que se exponía el plan.

El plan se fue perfeccionando y ejecutando durante el 2019 con las llamadas protestas estudiantiles, en las que, inclusive, se dieron los hechos del intento de quemar a varios policías que se encontraban en la esquina de la torre de RCN, o los casos de destrucción del sistema Transmilenio en los que se dio el famoso caso de Epa Colombia. El momento máximo del plan en ese año, se dio con el Paro Nacional del 21 de noviembre que termina con el intento de toma de la Alcaldía de Bogotá y en Medellín, las primeras vandalizaciones que en una protesta se dieron en la ciudad contra bancos, su sistema metro y otras instalaciones que nunca habían sido tocadas en manifestaciones. La protesta se extendió por varios días, hasta que el 28 de noviembre, se dio el accidente de la muerte de Dylan Cruz, tras el disparo de un integrante del ESMAD.

EL GIRO

En ese momento, el Movimiento de Movilización Popular, incorporó un nuevo objetivo: desacreditar y debilitar a la fuerza policial y al ESMAD. Las iniciativas del movimiento, han contado con el acompañamiento político y mediático y entienden que lo único que desde el proyecto general de la izquierda para la toma del poder a través de las diferentes formas de lucha, es la Policía y las Fuerzas Armadas. Al coincidir el nuevo objetivo de Movimiento con el proyecto de la Izquierda, se incorporó en el plan, el de desprestigiar a las fuerzas armadas y de policía, para lo que en las calles se llevaría a la provocación y en el plano político se presionaría una reestructuración de la policía, el desarme de la policía y el desmonte del ESMAD.

Para ese momento, se hablaba de dos comités, el Comité de Paro y el Comité Central de la Movilización Popular, el primero, una dependencia activista del segundo que, además, tenía en las ciudades sus comités regionales, aplicando la técnica de células urbanas que no se conocen entre ellas pero que actúan coordinadamente.

El plan, diseñado en el 2019, se perfeccionó al punto que el 2020, sería el año del estallido. La idea era agotar al gobierno, paralizar al país, deslegitimar a las fuerzas armadas, provocar los errores de la fuerza policial, el desmonte del ESMAD. Para enero del 2020, las células del ELN, perfeccionaron una acción coordinada para debilitar las redes de seguridad ciudadana y barrial y en el plan decidieron que el objetivo deberían ser los CAI. Este plan de acción fue presentado al Comité y fue aprobado. Se debería haber ejecutado en marzo del 2020, pero la contingencia de la pandemia por Covid-19, suspendió la ejecución del plan.

El cronograma, entonces solo se retrasó y lo que se pretende ahora es acelerar la acción programada, en los meses que quedan del año para cumplir con lo presupuestado para el 2020. El comité y Gustavo Petro, han contado con la afinidad de los alcaldes de Bogotá, Medellín y Cali con los movimientos estudiantiles y sus pronunciamientos públicos de apoyo a estos durante sus campañas. Esto ha sido evidenciado.

LO QUE SE VIENE

Las fuentes de Inteligencia que han detallado a IFMNOTICIAS, el modo de operación que han venido utilizando desde la plataforma de Movilización Popular, también han confirmado sobre lo que viene, entre lo que está el generar protestas y disturbios, a razón de al menos dos por cada mes hasta fin de año.

Entre ellos están: las movilizaciones de Fecode para septiembre y la reconformación de la Minga Indígena que bloquee la Panamericana en el sur del país. La de los campesinos cocaleros en el Putumayo y el Caquetá. La de las centrales obreras y las marchas estudiantiles en octubre, que incluya la toma de universidades. El de la movilización de un nuevo paro nacional en noviembre y el aniversario de Dylan Cruz para el mismo mes y que pretenden se vaya hasta el mes de diciembre.

Durante las pasadas jornadas, en los interminables mensajes de Twitter, en las que Gustavo Petro fue orientando las acciones y convocando a mantener las acciones violentas; se evidenció el llamado desesperado para que el paro nacional se acelerara, aprovechando los momentos de efervescencia y calor. A este llamado, solo acudieron las plataformas estudiantiles, pero ni los Sindicatos ni Fecode, le hicieron el juego. Es así como en un último esfuerzo, Petro trata de configurar en su retórica, la figura de un Golpe de Estado a la Alcaldesa por parte del Gobierno Nacional.

El Comité pretende que cada movilización sea infiltrada y estallada por parte de las células en las ciudades, con mayor énfasis en Bogotá, en donde se tiene la mayor masa crítica de seguidores de Gustavo Petro y de la Izquierda. Las comunicaciones interceptadas por parte de los organismos, dan cuenta de que sí se menciona al senador Petro, como inspiración en estas protestas, mas no lo vinculan, todavía, como determinante, igual a como ocurre con otros congresistas de las FARC, del Polo y funcionarios públicos en el país.

LAS FRANQUICIAS

Dentro de lo que las fuentes de inteligencia consideran más relevante, se encuentra el de la adopción de libretos internacionales que se replican. Consideran que éstos además cuentan con financiación extranjera para que sea aplicado a modo de una franquicia de acción. Explican que si se mira detalladamente la manera como se conformó la protesta de la semana pasada, se nota que se siguió el mismo libreto de Black Lives Matter en los Estados Unidos. Como si fuera una fotocopia, la muerte del afroamericano George Floyd y los desórdenes siguientes por varios días, en Colombia se dio de la misma manera. Una persona es detenida por la policía con el uso de la fuerza extrema, es llevado en una patrulla y muere posteriormente. Los hechos quedan sospechosamente grabados y viralizados por redes sociales casi en primer plano, con niveles de detalle en el sonido y en la imagen. Luego, tras la muerte, se desata la furia ciudadana que termina con más muertes y daños a la infraestructura ciudadana a lo largo de varios días. Curiosamente, a lo largo de esos días, se suman otras ciudades. En los dos casos, se multiplican las imágenes de la policía que supuestamente actúa mal y es enfatizado en los medios de comunicación. En ambos casos, se exige la reestructuración de la policía y en ambos casos aparecen grafitis de ACAB. (All Cops are Bastards).

Para los organismos de inteligencia, esto no es casualidad, y conlleva la necesidad de investigar si los policías fueron “contratados o inducidos” para cometer el acto y poder generar los desórdenes; hasta tratar de establecer la participación de intereses internacionales. Curiosamente, los movimientos que han ocurrido con esta metodología casi franquiciada y fotocopiada, han ocurrido desde 2013 en Estados Unidos, Francia, Inglaterra y ahora colombia. Al menos, la casualidad es sospechosa.

En el mundo, los casos de Rodney King (los Ángeles EE.UU., 1992), Mark Duggan (Tottenham, Inglaterra, 2011), Adama Taroe (Paris, Francia 2016), George Floyd (Minessota,EE.UU), Javier Ordoñez (Bogotá, Colombia, 2020), han sido relevantes, y solo por citar algunos de los que se estudian las coincidencias en el método y en la manera como se desenvolvieron los disturbios. En este sentido, se analiza si existe una constante promovida internacionalmente o si solo es el aprovechamiento de una técnica de desestabilización ya probada en varios países. Lo que sí es claro, es que no es coincidencia y varias de estas situaciones se han utilizado electoralmente.

REPORTES DE INTELIGENCIA

Desde el Ministerio de Defensa, se ha conformado un Centro de inteligencias que se ha denominado “CI3T”, Centro de Inteligencias contra el Terrorismo; que se instala para compartir la información de las diferentes centrales de inteligencia incorporadas en Ejército, Policía y otras entidades estatales. A este centro tienen acceso los responsables de la Seguridad Nacional desde el ejecutivo y eventualmente son invitados alcaldes. En los últimos ha sido invitada la Alcalde de Bogotá, Claudia López, quien tiene en su conocimiento los más recientes datos que desde allí se tienen. Por eso suena ilógico que la alcaldesa diga que el Gobierno se inventó los informes sobre la presencia del ELN e integrantes de ese Comité, en los más recientes acontecimientos de Bogotá.

Según los informes de inteligencia, durante el tiempo de suspensión del plan por la pandemia, el plan ha sido cambiado para que el fin último sea la caída del Gobierno de Iván Duque. En él se tiene considerado que la mayoría de las instituciones ya están infiltradas. Hablan de Congreso, concejos municipales, asambleas departamentales desde el legislativo. Hablan del sector justicia en donde tienen influencia, hablan de alcaldías y de entidades gubernamentales que ya han sido infiltradas desde el ejecutivo, por lo que consideran que ya pueden avanzar en debilitar y presionar la renuncia del gobierno o al menos ponerlo en una situación compleja en la que deba aceptar las demandas que ya comenzaron a exigir.

Para el Movimiento, si el presidente no renuncia por la presión, al menos deben hacerlo todo para ver caer las cúpulas militares, policiales, los ministros de talante contrario a sus intereses y ya lo están exigiendo. Entre esas exigencias están la de tramitar una reforma en la Policía y las Fuerzas Armadas, que coincidencialmente, tienen ya proyectos en tal sentido que han sido inscritos en el Congreso. Igualmente, buscan presionar para una Constituyente, idea prioritaria de la Izquierda y que están logrando que sea propuesta por algunos congresistas de la derecha y que esperan aprovechar para poder apoderarse de ella, como lo hicieron en 1991.

Esos informes de inteligencia han detallado la forma como operan y ha permitido que las acciones contra el terrorismo hayan sido contenidas, sobretodo en las amenazas más grandes en las zonas de influencia de los grupos armados organizados, GAO; y si bien se tiene un buen acumulado de información sobre las células urbanas, la complejidad en las ciudades es mayor, pues actúan en grupos mimetizados con los civiles y el grupo mas grande es de tres personas. Muchos de ellos capturados y dejados en libertad por los jueces cuando se judicializan, pues sus defensores terminan argumentando que solo eran estudiantes en protesta. Estos individuos en las ciudades, comparten acciones con el microtráfico, el robo, el chantaje; por lo que en muchas oportunidades no pueden ser tratados como terroristas, sino como delincuentes comunes.

En los actos vandálicos de la semana pasada, las autoridades encontraron caras nuevas que llamaron la atención y a los que buscan identificar con la colaboración de la ciudadanía, por lo que se elaboró un cartel con sus fotos, algo que también se dificulta, pues la pandemia ahora hace que los terroristas utilicen tapabocas, lo que les ayuda con ocultar la identidad.

Finalmente, lo que buscan es que el país no prospere, no muestre indicadores positivos, a fin que sirva el declive, como argumento para incorporarlo en la retórica electoral. Si el país está convulsionado, para el comienzo de las campañas presidenciales en el 2021, se podrá proponer a los candidatos de izquierda y fundamentalmente a Gustavo Petro, como el salvador de lo que pretenden hacer ver, como una “Situación Insostenible”, que requiere del mesías salvador emanado del pueblo.

Explican las fuentes de inteligencia, que ese es otro de los frentes que se comenzaron a ejecutar desde estos movimientos, que es la de satanizar las empresas, grupos empresariales, gremios e iniciativas privadas para poder hacer una antagonía de lucha de clases, como una táctica de propaganda negra pro electoral.

LA INTERPRETACIÓN

En una interpretación no vinculante a los informes de inteligencia, todo tiene que ver con la cercanía del proceso electoral y lo que se está viviendo es una actitud revanchista que pretende mostrar la capacidad desestabilizadora para mostrar el poder acumulado de los sectores de izquierda, con la utilización de frentes de desestabilización violenta, desde la participación de células terroristas, para generar la idea que es la protesta popular, cuando lo que hay es una manipulación retórica de la situación.

En esa interpretación, hay una parte en la que la fuente critica el papel de los medios de comunicación. Señala que están siendo utilizados como “tontos útiles”, ni siquiera porque haya medios que defiendan o no a la izquierda, sino porque la falta de capacidad en el análisis y la lucha por tener rating, los lleva a participar de una espiral de violencia en la que por mostrar lo espectacular terminan validando la violencia.

Por lo pronto, los tres meses y medio que faltan serán complejos, indican las fuentes. Dudan del verdadero compromiso de las autoridades civiles de Bogotá, Medellín y Cali y hacen un llamado para que los ciudadanos aporten toda la información que considere relevante, a la policía, ejército y a las autoridades correspondientes, que permita trabajar para generar acciones que permitan neutralizar las acciones violentas.

 

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