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Médicos cubanos para Medellín

Por: José Ignacio Penagos H.

En la mañana de este domingo, el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, sorprendió al país con una carta filtrada en redes sociales, sobre su solicitud de una brigada médica de 600 galenos cubanos para que lleguen a la ciudad a prestar los servicios, en medio de la contingencia por el Covid-19.

De esa manera Daniel Quintero celebra su cumpleaños, mientras que las redes sociales cadenas de Chat por WhatsApp y Messenger y cientos de llamadas telefónicas de los profesionales de la medicina en Medellín, entraban a discutir el tema sobre la pertinencia y si era cierto o no la necesidad de llegada de estos colegas cubanos a la ciudad.

Al comienzo muchos guardaba la esperanza que la carta enviada al embajador de Cuba en Colombia, José Luis Ponce, fuera una noticia Fake; pero con los minutos se fue confirmando la existencia real de esa carta cuando el mismo Daniel Quintero, en un tweet, replicó a la senadora del centro Democrático, María Fernanda Cabal, increpándola por no entender la verdadera dimensión de la enfermedad en la ciudad.

Y es que el tema ya estaba cocinado a espaldas del debate público y la sociedad antioqueña. Sólo como una acción dictatorial, el alcalde, en uso de sus atribuciones como mandatario, solo actuó, después de haber planeado con detalle, el negociado cubano; pese a conocerse realmente la experiencia de los médicos cubanos que han tenido participación en otros países y más, la dificultad por los intereses contrarios desde el punto de vista ideológico político que tiene la isla con Colombia.

Para nadie es un secreto que desde la Habana se coordina una estrategia con los grupos alzados en armas colombinos, para desestabilizar al país y que la experiencia en otros lugares en donde ha estado la presencia de brigadas de este tipo, han llevado consigo agentes de inteligencia y espías cubanos; lo que para Colombia sería la puerta de entrada del régimen, para continuar con su campaña de desestabilización y apoyo al ELN y las disidencias de las FARC, mientras cierran el círculo con los partidos desestabilizadores de izquierda que los patrocinan.

Los intentos del alcalde Quintero por separarse de las acusaciones de ser un aliado comunista desde su campaña hasta ahora, parecen, con esta decisión, perder todo lo ganado; puesto que daría razón a los críticos de su amplia simpatía con la radical Colombia Humana de Petro y el comunismo rampante que tanto mal le hace al país.

Cuando decimos que el alcalde actuó a espaldas del diálogo social y tomó una actitud dictatorial al hacer una solicitud de este tipo, sin siquiera comunicar al Ministerio de Salud, la Cancillería, ni al cualquiera otra instancia del gobierno nacional y mucho menos a quienes cogobiernan la ciudad como lo es el Consejo Municipal, es porque en realidad ya las fibras de apoyo al régimen comunista de la Habana estaban definidos por el alcalde.

Fuentes de la misma alcaldía, que no quisieron ser identificadas, manifiestan que el negociado replica las partes de los contratos hechos en Bolivia donde, según logramos establecer, cada médico cuesta un promedio de $5000 dólares mensuales, de los cuales $4000 van a las arcas del régimen cubano y sólo $1000 son el sueldo de los galenos a quienes por demás se les tendría que sufragar los costos del hospedaje, transporte alimentación y seguros entre otros, como el costearles el viaje en avión de La Habana a Medellín sin fecha de retorno; en una especie de taxímetro abierto. En algunos casos, el gobierno boliviano pagaba $360 a los menos expertos en una clara explotación laboral de quienes son tratados en Cuba como mercancía o una especie de “trata esclavista”

Ésas mismas fuentes dan cuenta que el alcalde ya tendría el sitio de hospedaje definido en uno de los cuestionados hoteles desocupados de la ciudad y que ha querido privilegiar, como aquél que en el pasado habían salido a relucir, por tratar de convertirse en un una casa estudio para su canal de televisión local. Uno de los aspectos que llama la atención, es la versión que da cuenta que quien le habría vendido la idea al alcalde de promover la llegada de médicos cubano, sería uno de sus asesores que en el pasado ha trabajado para el gobierno venezolano

Dentro de los chats de grupo por WhatsApp de las asociaciones médicas que hay en Medellín, se manifestó la preocupación de varios profesionales países que han sido testigos del bajo nivel académico práctico de los médicos cubanos; comenzando por el relato de uno de los miembros quien dice, conoció de primera mano el supuesto mejor hospital de la isla, el mejor dotado y el más “profesional” y que curiosamente, comparado con cualquiera de Colombia, equivale sólo a un hospital de segundo nivel. Además de esto, los reunidos en el chat de médicos, informan del atraso tecnológico en la formación profesional en la isla, poniendo en duda la capacidad de utilización de los desarrollados equipos de las UCIs.

Otro de los relatos de los profesionales paisas en estos grupos de médicos a los que tuvimos acceso, recuerda como en Bolivia la brigada que llegó, repicaba lo que ya se había denunciado en Italia y España; en donde la mayoría de los médicos cubanos eran apenas practicantes de medicina que no han salido de la universidad y que a duras penas saben hacer suturas.

Dentro de las críticas de los riesgos que se han manifestado de esas brigadas médicas, está que del total del equipo médico enviado a los países destino, siempre va otro grupo mimetizado en el grupo de médicos, que corresponde a agentes de inteligencia cubanos que tienen dos misiones puntuales: la primera vigilar a los galenos para que no deserten y, la segunda, servir como agentes de espionaje que puedan recabar información útil para el régimen; algo que se potencia de mayor manera en Colombia, por las de conocidas tensiones políticas e ideológicas entre los dos países.

Así las cosas, la pregunta que hacen los galenos antioquéños es: ¿realmente en qué está pensando el alcalde Daniel Quintero?

Al momento de escribir esta columna el burgomaestre paisa no se había pronunciado y su equipo de prensa ni siquiera había publicado la carta que se había filtrado mientras que los comunicadores de turno no saben cómo abordar las preguntas de los periodistas diciendo desconocer de qué estamos hablando.

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