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¡Un alcalde sin luz!

Por: Esteban Salazar Franco*

Convicción, a parte de muchas otras cosas, es lo que más le hace falta al señor Daniel Quintero Calle. Quienes lo han seguido en su trayectoria política se han podido dar cuenta que no tiene una ideología definida, salta de un partido a otro buscando avales y respaldos económicos para sobresalir en el medio en el que se desenvuelve; fue candidato al Concejo de Medellín por el partido conservador en 2007, un partido tradicional en la contienda electoral colombiana históricamente, se quemó en su primer intento para ejercer un cargo de elección popular, fungió como director de la fundación Piensa Verde y además fundó un partido político, aunque parezca chiste, es llamado el partido del tomate, no hay muestra de coherencia alguna y toma la función pública como un pasa tiempos divertido.

Personalmente veo en el alcalde Quintero un fiel reflejo de una sociedad que brinda oportunidades a todos los ciudadanos, según leemos en su biografía es uno de muchos jóvenes que crecen en los barrios de Medellín, con carencias, con dificultades, pero con miles de caminos a escoger para convertirse, por ejemplo, lo que hoy en día es, el alcalde de Medellín.

Con lo anterior introduzco mi cuestión hacia el actuar del mandatario, un actuar que, en tan poco tiempo de ostentar ese cargo, parece que tuviera algún tipo de resentimiento por las personas emprendedoras de Medellín y que hoy tienen una posición económica mejor que muchos, fruto de su trabajo diario. Empresas antioqueñas que, en su construcción desde el inicio, su único interés era el progreso propio y el de su región, ese progreso del cual se pudo beneficiar Daniel Quintero para ingresar a una universidad pública, pagada por los impuestos de los ciudadanos y de todos esos propietarios que hoy, él mismo ataca, sin medir consecuencias para los paisas directamente e indirectamente para todos los Colombianos.

Por décadas hemos sido testigos cómo Empresas Públicas de Medellín (EPM) se convirtió en una de las compañías más prosperas y solidas de Colombia y América Latina, la cual, de una manera mezquina Daniel Quintero Calle uso como trampolín electoral para llegar al cargo que hoy ejerce. Cual joven primíparo entrando a la universidad, juzgando a todo profesor como el malo, sin darse cuenta, o mejor, no queriéndose dar cuenta, que él es el mal estudiante.

Vimos en días pasados como el alcalde desconoce un gobierno corporativo ya instituido en EPM, hace maniobras a espaldas de todos los miembros de la Junta Directiva y no consulta ninguna decisión que tome junto con el Gerente, el cual fue nombrado por él, y que no es de más decir, viene con una dudosa reputación en su trayectoria de la administración empresarial.

Recuerdo cuando en campaña se jactaba haciendo proselitismo en contra de la insignia empresarial de los antioqueños, utilizando metáforas groseras e irrespetuosas en contra, no solo del gerente en su tiempo Jorge Londoño de la Cuesta, sino de todos los integrantes directivos de la compañía; aseverando sin prueba alguna que allí se encontraba un nido de ratas y que él, bajo su mandato, iba a desentrañar. Ya van 8 meses de su administración, ha cambiado el discurso inicial y lo único que ha hecho es el acto de la mayor irresponsabilidad que un alcalde de Medellín, pueda realizar a cargo de una de las empresas más importantes de Colombia, hacer renunciar la junta directiva por evidentes razones que ya la opinión pública conoce.

Hoy se desvaloriza cada vez más, una compañía solida, firme en el tiempo y que hoy por hoy, es de las mejor valorizadas en el mercado internacional con una de las calificaciones más altas por el Dow Jones, quien es la encargada de monitorear el desempeño en sostenibilidad de las compañías líderes en el mundo, una calificación de 78 puntos sobre 100, lo cual hace que EPM sobre salga por encima de muchas que hoy envidian tener la estructura corporativa y la solidez financiera de tan prospera compañía.

Daniel Quintero Calle, usted con su arrogancia y falta de experiencia en ejercer un cargo como el ser alcalde, no puede llevar al declive institucional de una ciudad como Medellín, por muchos años los paisas hemos labrado cada centímetro de construcción en la capital antioqueña y por sus intereses políticos no vamos a permitir que usted acabe con lo mucho que se ha construido, yo aún no me explico como una persona que le pidió a sus coterráneos votar por Petro, sea hoy el alcalde de mi amada Medellín.

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*Edil comuna 15 Guayabal de Medellín

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