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Seguridad de los altos funcionarios y personalidades del país, en manos de Ex FARC

Una alerta se ha generado entre los personajes con necesidades especiales de seguridad, se levantó desde este fin de semana en el país, cuando se reveló que el 63% de los funcionarios de la Unidad Nacional de Protección, UNP; dedicada a la seguridad de personajes, son exguerrilleros desmovilizados de las FARC.

Este panorama no dejó tranquilo a muchos, quienes tienen como escoltas a exguerrilleros, quienes hasta no hace mucho, eran sus principales enemigos.

Tras el desmonte del DAS, el Departamento Administrativo de Seguridad, que hacía las funciones de agencia de inteligencia del Estado y adscrito a la Presidencia de la República; precisamente por que la derecha, con ello, estaba obteniendo información sobre los personajes a quienes cuidaban y tras los señalamientos de corrupción que iban desde haber incidido en la muerte de Luis Carlos Galán hasta la interceptación indebida a magistrados de la Corte; se creo la UNP. Esta Unidad, adscrita igualmente al Gobierno a través del Ministerio del Interior, comenzó siendo conformada por efectivos de la policía y militares.

El Gobierno de Juan Manuel Santos, le dio un vuelco y permitió que, por solicitud de los líderes de las FARC, a la UNP llegaran exguerrilleros desmovilizados, que fueran hombres de confianza de la cúpula para que fueran sus escoltas desde esta entidad. Esto, suponía que el número de exguerrilleros en este delicado organismo, sería limitado a la cantidad de personas necesarias para proteger a los lídreres de las ExFARC, pero la solicitud de los guerrilleros desmovilizados, fue más allá, al argumentar que era necesario crecer el grupo de integrantes para poder proteger a los líderes sociales y personajes de izquierda de otros partidos, entre los que están Gustavo Petro, Claudia López, Iván Cepeda, Jorge Robledo entre otros.

Así pues, el número de integrantes en la UNP de exguerrilleros de las FARC se fue creciendo hasta que superó a más de la mitad de los hombres en esa Unidad y que hoy también cuidan a personajes de la derecha, ministros, viceministros, miembros del gobierno, del empresariado, políticos de centro, periodistas y todo al que se le destine esta seguridad especial por sus condiciones de riesgo de seguridad.

Como en el pasado con el DAS, la preocupación es la cercanía que tienen los exguerrilleros a la información privilegiada de quienes cuidan y la inteligencia que puedan hacer. Información que no queda en manos de la UNP, pues sus funciones no son la de acopiar información, pero algo que sí hace la izquierda y que siempre ha hecho la guerrilla, aún desmovilizada.

 

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