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¿Puede una decisión de una calificadora de riesgo tener un tinte político?

Por: Veeduría Medellín para Todos

El pasado 13 de agosto, dos días después de la renuncia masiva de la anterior junta directiva de EPM, la calificadora Fitch emitió un comunicado oficial en el que anunciaba que bajaba la calificación de la empresa de servicios públicos de BBB a BBB-. Argumentaba su decisión en un incumplimiento del acuerdo en el que el Municipio prometió respetar la autonomía de EPM como empresa comercial e industrial del Estado.

“La baja de las calificaciones se debe a una intervención mayor del propietario de EPM, la ciudad de Medellín, en la gestión de la empresa. Esto representa un deterioro de los controles de gobierno corporativo de la compañía. Fitch cree que las acciones tomadas recientemente por la compañía son contrarias a lo establecido en el Convenio de Gobernabilidad, suscrito el 23 de abril de 2007, entre la Alcaldía de Medellín y la gerencia de EPM”, explicó la calificadora de riesgos.

Un mes después, cuando las aguas de la turbulencia administrativa en EPM parecían ceder en intensidad, el alcalde Daniel Quintero dio una entrevista al periódico El Colombiano en la que lanzó una afirmación de que varios actores (agentes externos) llamaron a la calificadora internacional y le brindaron información errónea para que tomara la decisión de bajar la calificación crediticia.

“Es muy triste que a Fitch lo hubieran llamado a decirle que nos bajaran la calificación. No es que Fitch hizo el análisis, no, lo llamaron. Fitch no toma decisiones si no están informadas y para tomar la decisión que tomó, con premisas falsas, tuvo que haberse soportado en información de buena fuente, pero equivocada”, dijo el mandatario.

¿Es posible eso? ¿Por qué y cómo toma las decisiones una calificadora de riesgos internacional como Fitch? Aquí se lo contamos.

Eduardo Atehortúa, director para América Latina de Principios de Inversión Responsable (PRI), explicó que las calificadoras de riesgo son contratadas por los inversionistas cuando determinada empresa va al mercado de valores, como es el caso de EPM, en busca de recursos. Los inversionistas buscan estar tranquilos de que determinada empresa va a responder por la deuda y va a pagar conforme se acordó.

“Las calificadoras de riesgo se dedican a analizar que las empresas se administren de forma adecuada, para que sean capaces de responder por las deudas que han salido a pedirle a los inversionistas en el mercado de valores. Las calificadoras de riesgo monitorean el manejo de las compañías y envían un mensaje de tranquilidad, si es el caso, de que la empresa en cuestión se maneja bien y puede pagar sus deudas”, explicó.

Juan Pablo Camacho, socio de Equilibrio Capital, resume el papel de las calificadoras de riesgo como conceptos objetivos de un tercero que tratan de dar una opinión para que quienes invierten en el mercado de valores tengan una referencia del transcurrir y de las capacidades de pago que puede tener una empresa.

«Para dar esos conceptos cuidan mucho su independencia y sus entornos para mantener su objetividad. Eso se refuerza con temas metodológicos muy ordenados para que una decisión no obedezca a un capricho o una opinión de una sola persona. Ellos tratan de entender la problemática de la empresa analizando todos los contextos para evaluar la capacidad de pago», dijo.

Metodologías y rigor

Las tres calificadoras de riesgo más importantes en el mercado financiero son Fitch, Moody’s y Standard & Poor’s. Aunque cada una tiene sus procesos y metodologías, los tres expertos consultados para este artículo coincidieron en que las tres son empresas multinacionales que basan su negocio en el prestigio y la fiabilidad de sus análisis, por lo que son muy cuidadosos con el rigor y los argumentos a la hora de tomar una decisión para cualquier empresa del mundo.

Parte de ese proceso incluye elementos como datos de antecedentes, pronósticos de gestión, informes de riesgo, información de rendimiento, balances u otra información de propiedad exclusiva, así como datos macroeconómicos.

Camilo Silva, gerente de Valora Analitik, señala que las calificadoras de riesgo se conectan con múltiples fuentes de información que van desde monitoreos de medios, informaciones de empresas hasta servicios de análisis financieros:

“Cualquier decisión de las calificadoras está basada en una información que para ellos es relevante y oportuna. En este caso en particular, como pasaría en cualquier compañía del tamaño de EPM, claramente las calificadoras viven muy pendientes de lo que pueda suceder en los cambios administrativos y demás. Cualquier ruido innecesario, de un tema importante como la renuncia de una junta directiva, ocasiona que la calificadora de riesgo emita un comunicado porque hace parte de su manera de conectarse con los inversionistas”, explicó.

Silva agregó que ese tipo de decisiones de las calificadoras no se hacen a la ligera y nada tienen que ver con política y desestimó que una llamada de un actor externo pueda incidir en una decisión así. “Aquí lo que incide es la renuncia de una junta en pleno. Esto no tiene nada que ver con algo distinto a lo que la calificadora en una matriz de riesgo evalúa en cualquier compañía, llámese como se llame. Recuperar esa calificación no es fácil y dependerá de las decisiones y del rumbo que tenga la empresa”, dijo .

Camacho añadió, además, que para lograr esos análisis cada calificadora ideó una metodología rigurosa donde cada vez se le da más importancia a temas relevantes como el gobierno corporativo:

«Fitch es una multinacional muy grande. Suponer que una empresa que vive de la reputación como Fitch va a cambiar una decisión por una llamada es alejado de la realidad. Es una percepción equivocada sobre su funcionamiento y metodología» , dijo.

Los expertos consultados coincidieron además que es un requisito fundamental a la hora de asignar una calificación crediticia que la información de determinada empresa sea suficiente y sólida. Ese trabajo se desprende de comités donde participan múltiples miradas y especialistas financieros tanto locales como internacionales.

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