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Presidente del Perú al borde de la destitución. Sería el segundo en un solo período

El presidente de Perú, Martín Vizcarra, se sentará hoy viernes en el banquillo ante un Congreso que votará si lo destituye por “incapacidad moral”, pero sus adversarios aparentemente no cuentan con los votos necesarios para sacarlo del poder.

En un acelerado proceso que comenzó hace apenas una semana, a 10 meses del fin de su mandato, el gobernante es acusado de instigar a dos asesoras a mentir en una investigación sobre un contrato a un cantante, pacto que es investigado en un presunto caso de corrupción.

Sin partido ni bancada, quedó contra las cuerdas el jueves pasado, tras la difusión en el Congreso de unos audios en que insta a esas dos personas a mentir ante una comisión parlamentaria.

El Tribunal Constitucional (Corte) rechazó ayer una medida cautelar solicitada por el mandatario que habría paralizado el juicio, por lo que e presidente se quedó sin más camino que presentarse esta mañana ante el Legislativo.

No obstante, la presidenta de la alta corte, Marianella Ledesma señaló que no concedió la medida cautelar porque “el riesgo de que suceda la vacancia se ha debilitado”. Su declaración es una señal de que los opositores de Vizcarra no tendrían los sufragios necesarios para retirarlo del poder.

El presidente, quien designó al abogado Roberto Pereira Chumbe para que lo defienda en el juicio del Congreso, ha denunciado que hay “un complot contra la democracia”.

Vizcarra es un ingeniero de 57 años que ha tenido altos niveles de popularidad desde que asumió el poder en 2018 tras la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski, de quien era vicepresidente. No hay pugnas ideológicas en esta controversia, pues tanto el mandatario como la mayoría parlamentaria son de centroderecha.

Tampoco están en discusión los grandes problemas que enfrenta Perú como la pandemia y la recesión económica, sino que parece tratarse de una mera lucha por el poder en la que el contrato del cantante Richard “Swing” Cisneros se convirtió en un pretexto.

En los sondeos, redes sociales y calles (con cacerolazos), el apoyo al Ejecutivo se ha hecho sentir: ocho de cada diez peruanos quieren que siga al frente del Ejecutivo, según una encuesta de Ipsos.

La moción recuerda dos iniciativas similares contra su antecesor Kuczynski (2016-2018), que llevaron a la renuncia del exbanquero, también en el marco de enfrentamientos con el Congreso.

Congreso, el juez

La decisión de sentarlo en el banquillo fue aprobada el pasado viernes (11 de septiembre) por el parlamento con 65 votos, 36 en contra y 24 abstenciones. Sin embargo, sus adversarios aparentemente no cuentan con los votos para sacarlo del poder, según medios peruanos como El Comercio y la propia magistrada Ledesma. Se necesitan 87 votos para declarar la “vacancia” de la Presidencia.

El gobernante y su abogado deben hacer los descargos en una sesión que comenzará a las 9 de la mañana, tras lo cual habrá un largo debate antes de la votación.

En septiembre de 2019 Vizcarra disolvió el parlamento y convocó a nuevos comicios legislativos para superar otra crisis política. Son los nuevos parlamentarios, elegidos en enero, quienes decidirán su suerte. Si es destituido, asumiría el poder el jefe del Congreso, Manuel Merino, un político de bajo perfil.

La incertidumbre generada por este juicio político ha tenido efectos nocivos sobre la economía peruana, que está en recesión como secuela de la pandemia: el precio del dólar subió y cayeron la bolsa limeña y los bonos peruanos en el exterior.

Perú viene de una marcada inestabilidad política, en la que sus exmandatarios –Kuczynski, el fallecido Alan García, entre otros– han estado salpicados en casos de corrupción. Una lista de expresidentes ante la justicia a la que Vizcarra acaba de entrar.

“La destitución es muy peligrosa en estas circunstancias, faltando siete meses para las elecciones generales de abril” de 2021, dijo el analista político Fernando Rospigliosi. “Cambiar de gobierno a estas alturas por un gobierno conformado por el Congreso sería muy peligroso” en medio de la crisis sanitaria y económica, agregó. Sorpresivamente, la opositora Keiko Fujimori, la principal rival de Vizcarra, dijo que “no existen elementos suficientes” para destituirlo.

Vía AFP

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