Ifm  Noticias

Nos creen estúpidos

No deja de sorprender que ahora a las Farc les dio por decir la verdad sobre asesinatos como el del dirigente conservador Álvaro Gómez Hurtado. Sorprende porque con este acto echan tierra a los señalamientos que durante muchos años comprometían al gobierno de Ernesto Samper en el magnicidio.

Y es que es un muy buen negocio para las Farc y para el gran defensor y amigo de ellos, como lo es el expresidente Samper, que estos se culpen de este crimen debido a los acuerdos de paz. Jamás los integrantes de este grupo terrorista pagaran cárcel por sus delitos. Además, son juzgados por un tribunal especialmente creado para y por ellos y el cual, después de varios años, no ha hecho nada efectivo para castigar tantos y tantos delitos cometidos por los miembros del partido de la rosa durante años. Esta revelación podría quitar de en medio la investigación que lleva a cabo la Fiscalía General de la Nación.

Es muy curioso leer la carta de Rodrigo Londoño que hace un llamado a que ya se deje descansar en paz la memoria de Álvaro Gómez y que le conmovió ver a Álvaro Leyva llorar en el sitio del asesinato. No podemos olvidar que Leyva ha sido el más acérrimo defensor de las Farc y del que años atrás se decía que manejaba los hilos políticos, jurídicos y financieros de esta guerrilla. ¿Será que alguien que ordenaba la ejecución de niños por tomar algo de comida se puede conmover por algo?

Con la confesión de las Farc, ahora las víctimas son el expresidente Samper y su escudero Horacio Serpa que según ellos han sido calumniados y falsamente vinculados a un crimen en el que nunca tuvieron nada que ver. No será extraño ver muy pronto a personajes como César Gaviria hacer un llamado a realizar un homenaje de desagravio a los importantes líderes liberales, pero el viejo refrán dice que “cuando el rio suena, piedras lleva”.

Otro capítulo de esta novela lo protagoniza la exsenadora Piedad Córdoba quien ahora dice que sabía la verdad sobre el asesinato y de paso pide pista en la JEP para contar todo. ¿No será más bien que debido a la cercanía con los gobiernos dictatoriales venezolanos se verá salpicada con lo que pueda decir Álex Saab sobre los negocios turbios que comprometerían a la que en los computadores de Raúl Reyes aparece como Teodora Bolívar? Esta situación genera también un interrogante jurídico: cuando alguien conoce la verdad sobre un crimen y no lo denuncia ¿comete un delito?

Esto suena como un plan para garantizar la impunidad de muchos con la complicidad de la JEP. Solo falta esperar la confesión de los honorables congresistas de las Farc del asesinato de Abel y así exculpar a Caín.

Por último: si el asesinato de Álvaro Gómez Hurtado fue declarado como de lesa humanidad ¿puede juzgarse bajo la Justicia Especial para la Paz?

 

@lunado27

Comparte este contenido: