Ifm  Noticias

La controversia e incoherencia de la OMS que tiene al mundo odiando a la organización

La Organización Mundial de la Salud dijo ayer que el regreso de las cuarentenas deben ser el «último recurso” en la actual lucha contra la pandemia del coronavirus, un pronunciamiento que ha dejado molestos desde a presidentes hasta a ciudadanos que han padecido las crisis económicas generadas por lo que fue el encerramiento al que la misma organización condujo al mundo.

Y es que la OMS ha sido foco de la controversia desde que comenzó el escándalo de la enfermedad en China, al comienzo por la negación de que el virus fuera letal y por los nexos personales con el gobierno Chino lo que produjo duras críticas desde la Casa Blanca. Luego por el reconocimiento tardío de la Pandemia y su recomendación del encerramiento total de la población, como principal manera de controlarla.

Con esta recomendación acogida por la mayoría de los países, el mundo se vio inmerso en el cierre del tráfico aéreo internacional y las medidas de cada país en el cierre de todo tipo de comercio e industrias en el mundo, afectando las economías de cada uno de los países, mientras se veía colapsado el sistema hospitalario hasta de los países más desarrollados, con imágenes que conmocionaron al mundo.

Italia, España, Ecuador, Estados Unidos, fueron epicentro de esas duras imágenes que el mundo conoció y sin que la OMS, hiciera algo, comenzó a contradecirse una y otra vez, durante la pandemia, inclusive, cono respecto a las recomendaciones para el tratamiento de la enfermedad.

En América Latina, Ecuador fue el país que mostró una situación desbordada, con cadáveres dejados en las calles, incinerados por los familiares en las esquinas y con un precario sistema sanitario que dejó la evidencia de su entrada al continente, en medio de una dura crisis económica. Entonces la OMS, recomendó que los países Latinoamericanos iniciaran el “confinamiento preventivo” y Colombia, aun registrando muy pocos casos, hizo caso de las recomendaciones, manteniendo el confinamiento más largo en todo el mundo y afectando la economía a tal punto, que su recuperación, para volver al estado en el que estaba, tardará hasta tres años. Todavía hay sectores de la economía que siguen cerrados.

Ayer, de repente, y cuando el daño está hecho, la OMS, se echa para atrás en su recomendación de los encierros preventivos o de los confinamientos como solución para controlar la pandemia, justo cuando los rebrotes en Italia, España, Inglaterra, Francia; alertan nuevamente al mundo, mientras que en Colombia la curva sigue creciendo.

Según el portavoz de la OMS Tarik Jasarevic en rueda de prensa, dijo que “Grandes restricciones de movimiento que mantienen a mucha gente en casa y limitan la posibilidad de muchos para trabajar y socializar deben ser el último recurso a la hora de prevenir la COVID-19 y evitar que los sistemas sanitarios se saturen”. Este pronunciamiento, levantó las criticas, mas cuando el mismo funcionario completó su pronunciamiento con la frase de que este tipo de medidas “no son sostenibles, dado el gran impacto social y económico”.

El mundo reaccionó con fuertes críticas a la OMS, pues en criterio de los líderes y ciudadanos, la OMS no es seria al darse cuenta de esto cuando ya ha creado una crisis económica de proporciones hasta ahora no conocidas, pues los fenómenos de recesión han sido efectos de mercado previsibles en las dinámicas, pero lo generado en esta pandemia, ha sido una caída económica radical en medio de procesos de crecimientos que hace que sea mucho mas difícil de reponer, pues se alteró radicalmente la lógica de las curvas de la economía y ha generado una permanencia de la inseguridad económica durante más de siete meses que se traduce en millones de empleos perdidos, empresas e industrias cerradas y crisis en la estabilidad social y política de varios países.

El portavoz de la OMS, Jasarevic insistió en que “no se trata de elegir entre dejar el virus libre o cerrar nuestras sociedades”, y recalcó que hay más herramientas para combatir la pandemia que incluyen la higiene de manos, el distanciamiento físico, el uso de mascarillas, y por parte de las redes sanitarias el rastreo de casos y contactos. El portavoz afirmó que las medidas de contención del coronavirus han de depender siempre de los informes de riesgo locales, y subrayó que los confinamientos a nivel nacional “no pueden ser la medida de control por defecto”.

Con este nuevo panorama, países como Colombia, en donde la curva sigue creciendo en ciudades como Medellín que mantuvo por un buen tiempo el aplanamiento de la curva de contagios, pero que no llega al pico todavía; supone un reto que pondrá a prueba el sistema hospitalario, pues como en el caso de Antioquia, el pronunciamiento llega cuando las autoridades se están planteando nuevas medidas restrictivas, pues se está al borde de la alerta roja por ocupación de la capacidad de UCIs para Covid, que ya se acerca al 80%.

El vocero de la OMS, también admitió que “algunos países se han visto obligados a dictar órdenes para que sus ciudadanos se queden en casa para gestionar rápidos aumentos en los casos de COVID-19 y las hospitalizaciones” y así ganar tiempo para mejorar la capacidad de respuesta de sus sistemas sanitarios. Este postulado ha sido tomado, desde el comienzo, como el único coherente que la organización ha hecho.

Entre tanto, los reportes en Europa, dan cuenta de un rebrote de altos contagios pero con menos fatalidad, en lo que supone una mutación del virus, el mismo que no ha sido reconocido por la OMS, mientras que la carrera por la vacuna, ha sido un rosario de frustraciones. Hasta el momento, todas las que fueron anunciadas con bombos y platillos, han tenido que ser suspendidas por efectos contrarios a la salud entre quienes han sido sometidos a las pruebas. La última fue la del laboratorio Jenssen de Johnson & Johnson, en el que varios colombianos estaban participando, por el contagio de uno de los sometidos a la vacuna.

Entre tanto a nivel local, la preocupación por los altos niveles de contagio en Antioquia sigue aumentando, pues durante la semana y fin de semana anterior al pronunciamiento de la OMS, el departamento venía superando y hasta doblando la cantidad de casos de Bogotá, considerando que se tiene mucha menos población que la Capital. La mayor parte de las personas contagiadas en el departamento, provienen de Medellín y su área metropolitana y las cifras oficiales entregadas por el Ministerio de Salud y la Secretaría de Salud del departamento, difieren de las que entrega la alcaldía, en algo que ha sido interpretado como un manejo político de las cifras, olvidando que se está hablando de vidas. Así, las críticas al Alcalde de Medellín, Daniel Quintero, nuevamente le llueven, pues han sido varias las inconsistencias entre lo que realmente ocurre en la ciudad y lo que se demuestra en caso de la estrategia para enfrentar el COVID, entre ellos, la mentira de las mil camas UCI en Medellín, desmontado por la Gobernación que informó que ni siquiera sumando las de todo el departamento se alcanzan las 950 camas; o la mentira de la Clínica de la 80 que iba a ser destinada exclusivamente para atender pacientes Covid y terminó en un centro de recuperación respiratoria con una multimillonaria inversión que se perderá, pues la clínica debe devolverse el 25 de noviembre.

En Colombia a la Crisis Económica generada por la Pandemia, se suman cientos de casos de corrupción en alcaldías y gobernaciones que, inclusive, han terminado en destituciones de mandatarios y sanciones por hacer política con la contingencia y por abusar de las medidas excepcionales para la compra directa de recursos necesarios para enfrentar la problemática de falta de alimentos, recursos hospitalarios, dotación para personal de sanidad entre otros; gracias a políticos inescrupulosos que terminaron ahondando la crisis.

Si bien estos casos locales parecen ser aislados, son atribuidos a la OMS como la consecuencia directa de las malas decisiones o extemporáneas que ha tomado el organismo, generando un efecto dominó en el mundo que ha llevado a que sectores como el aeronáutico, haya tenido que salir a pedir ayudas y rescate a los gobiernos, a riesgo de desaparecer.

La pandemia además, por causa de esas contradicciones y decisiones equivocadas de la Organización Mundial de la Salud, ha llevado a unos radicales cambios de paradigma en las sociedades, sobre todo las occidentales, que nunca entendieron la eficacia de comportamientos, tratamientos y prácticas a seguir.

Uno de los casos es el de las dudas con las que se invitó al uso del tapabocas. En un primer o momento, la OMS había dicho que el virus no se transmitía por el aire así que para muchos el tapabocas no era necesario, entre ellos, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, pero meses después, la misma OMS sugería que se hiciera uso del tapabocas y revelaría que algunas partículas del virus sí podían desplazarse por el aire, debido a su tamaño y peso. Como estas, la organización tuvo varios pronunciamientos contradictorios o tardíos que dieron paso a que se produjera una ola de desinformación a través de las redes sociales, sobre tratamientos, como fue el caso de la Cloroquina y otros, que llevaron a muchas personas a la muerte y no por Covid.

Ahora, el tema es económico con este pronunciamiento que hace la OMS después de 10 meses de haberse detectado el virus y 8 de haberse declarado la Pandemia mundial. Un momento para el que en el mundo, ya se han producido 195 millones de desempleados, 2,7 millones de empresas cerradas, más de 30 países con graves crisis económicas, caídas del PIB superiores al 5,8% en promedio, más de un millón de fallecidos por el virus, cerca de 40 millones de personas infectadas.

Lo cierto es que al momento, el mundo vive la segunda ola del Coronavirus, que ha obligado a Italia, España, Francia e Inglaterra a tomar medidas excepcionales y restrictivas para evitar nuevamente una fuerte ola de muertes y justo es desde estos países, desde donde se hacen las críticas más fuertes a la OMS, por su pronunciamiento.

 

_____
Con información de agencias

Comparte este contenido: