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Finalizadas sesiones extras, la Asamblea no llegó a acuerdos para la conversión de la FLA. Entienda por qué.

La motivación del Gobernador encargado de Antioquia, Luis Fernando Suárez, al momento de convocar a sesiones extraordinarias a la Asamblea Departamental, solo era una: buscar la aprobación de la transformación de la Fábrica de Licores y Alcoholes de Antioquia FLA, en una empresa industria y comercial del Estado.

La solicitud no era caprichosa, pues existe un exhorto del Consejo de Estado que obliga a que esta transformación se produzcan en la FLA antes del 2021. Con esa ilusión fue enviado el proyecto de ordenanza, para que se diera suficiente discusión y se pudiera dar la aprobación.

La paradoja 

Este miércoles y mientras se oficializaba el acuerdo de patrocinio por parte de la FLA y su producto Ron Medellín al Deportivo Independiente Medellín, el recinto de la Asamblea Departamental, ardía en el último debate y votación final, sin que se pudiera llegar a un acuerdo que permitiera aprobar la ordenanza propuesta.

Ante esta situación, el gobernador (e) de Antioquia, Luis Fernando Suárez calificó como “una situación paradójica y contradictoria el hecho de que la Asamblea no haya tomado la decisión para la transformación jurídica, comercial y operativa de la Fábrica de Licores y Alcoholes de Antioquia.

Suárez se mostró contrariado, pues el objetivo de estas sesiones, que tuvieron una duración de 15 días, “era discutir y aprobar la creación de la Empresa Industrial y Comercial del Estado” y que por eso, la administración no quiso llenar la agenda de proyectos, para que los diputados sólo se concentraran en este proyecto único.

El mandatario (e), expresó una vez más, que desde la campaña del gobernador electo Aníbal Gaviria se había manifestado públicamente que la FLA continuaría siendo una empresa 100% pública y que el propósito firme del gobierno departamental es “trabajar incansablemente para fortalecer las rentas del Departamento, que son muy importantes para muchos de los proyectos que se ejecutan en Antioquia”.

“No logramos este propósito, pero vamos a seguir trabajando incansablemente en el objetivo fundamental de fortalecer la FLA y proyectarla al Siglo XXI. La FLA en las condiciones que está hoy, como una dependencia de la Secretaría de Hacienda tiene muchos amarres desde lo administrativo, desde lo técnico y desde lo financiero”, pero especialmente desde lo comercial, indicó Suárez Vélez.

La alianza de la FLA con el DIM, se hizo inicialmente con una proyección de cuatro años, y así fue presentada, pero la realidad es que precisamente uno de esos amarres al ser una dependencia de la Secretaría de Hacienda del departamento, es que sólo puede comprometer una vigencia, es decir que solo hay patrocinio hasta el 31 de diciembre de 2020 y la continuidad estaba basada en la esperanza que fuera transformado el objeto jurídico y comercial de la FLA.

A eso se refería el Gobernador (e) cuando hablaba de los amarres y en el discurso de la alianza en la bodega 4 de añejamiento, parecía estar enviando un mensaje a los diputados, mensaje que no fue escuchado. Entre las cosas que dijo en el mensaje estaba la calificación de la alianza con el DIM, como una excelente estrategia de comercialización y de apoyo claro y decidido al deporte antioqueño; y fue mas allá, Suárez Vélez, se refirió a la ruta para fortalecer financieramente a la FLA, pensando en la generación de alianzas agresivas para ampliar la comercialización de los productos que ofrece esta empresa, de manera que pueda competir en los mercados con mejores condiciones.

El problema

Pero las cosas no salieron como lo pensaban desde al administración departamental porque entre  el 31 y el 16 de septiembre, la Asamblea se dedicó solo a escuchar las inquietudes planteadas, no solo por los diputados, sino principalmente por los actores externos e internos de la Fábrica de Licores. Y es que eso es lo que hay que tener claro, que el llamado a extras, fue asumido por los diputados no para aprobar o negar la ordenanza propuesta, sino para poder dar trámite a la escucha y el debate, más cuando este es el proceso de transformación más importante que se le hará a la FLA en 100 año de existencia.

Para Jonathan Roldán, diputado por el Partido Liberal, la asamblea ha actuado con responsabilidad y cautela, pues esta transformación impacta directamente a varios actores y por ello, antes de tomar una decisión, había que escuchar y por ello fueron invitados a compartir sus apreciaciones al departamento a través de su Secretaría General y la Secretaría de Hacienda, quienes explicaron los detalles jurídicos y de transformación presupuestal; a la gerencia de la FLA, sobre las dificultadas y los graves litigios laborales que sostiene y que viene perdiendo; a los trabajadores que están entre la espada y la pared por su condición de empleados públicos y trabajadores oficiales, diferencia que tiene enredado el proceso,; a los sindicatos, a los productores de Caña, a los proveedores y distribuidores; y a los de carrera administrativa que aprobaron y están a la espera de ser nombrados.

Y es es que el tema de la transformación de la Fábrica de Licores de Antioquia no es un capricho y su transformación es el resultado de un conflicto por diferencias laborales y la búsqueda de proteger los derechos de igualdad dentro de la empresa. Todo comienza por la misma naturaleza que desde su creación, ha mantenido la FLA como una dependencia de la Secretaría de Hacienda, tal y como lo reseñamos antes. Esto significa que quienes allí trabajan están nombrados como empleados públicos, pero por su labor industrial y productiva, quienes allí laboran en realidad actúan como trabajadores.

Si bien para el grueso de los ciudadanos, empleados y trabajadores suena a lo mismo, en el espacio de lo público hay diferencias marcadas, tanto por funciones como derechos económicos y laborales. Es así, como antes del 2018, se comenzaron a llevar demandas de quienes allí trabajaban a los estrados judiciales. Al llegar los casos, los jueces encontraron que la FLA, siendo una dependencia de la Secretaría de Hacienda de la Gobernación de Antioquia, realmente se comporta como una Empresa Industrial y Comercial del Estado. Es así, como los casos fueron fallados a favor de los trabajadores y varios de ellos alcanzaron a llegar hasta el Consejo de Estado.

En el año 2018, el Consejo de Estado expidió una providencia en el que exhorta a la Gobernación de Antioquia, en transformar a la FLA en lo que realmente debe ser. Esto suponía, de entrada, que se debería llevar el proyecto de ordenanza a la Asamblea Departamental para aprobar su transformación. Esto ocurrió durante la Gobernación de Luis Pérez Gutiérrez.

Tras el fallo en el 2018, solo hasta finales del 2019, Luis Pérez y su equipo, propusieron a la Asamblea el proyecto de ordenanza correspondiente, pero en criterio de la pasada Duma, el tiempo no alcanzaba y no era ético, transformar la FLA al final del mandato de Luis Pérez; así que los diputados de entonces, decidieron que fuera esta nueva Asamblea, los que estudiaran, debatieran y aprobaran la transformación si fuera el caso.

Entre tanto el tiempo fue pasando y entre los Gobernadores Anibal Gaviria, luego el encargo de Luis Fernando Suárez, sumado a los escándalos en la Secretaría de Hacienda y en Rentas Departamentales, la dilación avanzó. Cuando más o menos todo estaba claro, en la gobernación vieron que el tema de las transferencias presupuestales de la FLA eran importantes, así que se la jugaron otras semanas más para ganar tiempo, hasta que por fin se hizo uso de la figura de citar a sesiones extraordinarias con el tema.

Según el diputado Roldán, el proyecto de ordenanza no se ha negado, sino que la Duma ha procedido en consecuencia de escuchar a los actores y debatir para tener los elementos; es mas, explica que todavía no se sabe si existen o no mayorías para aprobar el proyecto porque ni siquiera se ha llegado a esa etapa de decisión.

El centro de la discusión

Recuerda Roldán, que hay que tener en cuenta, que el centro de la discusión es realmente el impacto laboral más que cualquier otra cosa, y es que es esto lo que enreda el tema. Resulta que, precisamente el carácter jurídico y laboral que conllevó a que el Consejo de Estado exhortara a la transformación, no se ha solucionado y las demandas siguen llegando a los estrados judiciales.

Todo parte de esa búsqueda de igualdad entre empleados y trabajadores públicos, pero esto, además, tiene un agravante. En el pasado, la Gobernación de Antioquia abrió una convocatoria para dotar plazas de carrera administrativa en la FLA, pensada en el momento, en la estructura de dependencia de la Secretaría de Hacienda. Es así, como hubo concurso, exámenes y ganadores que están esperando a ser nombrados en los puestos que por derecho, se ganaron en el concurso.

Esta situación sumada a la de los empleados y trabajadores, complica el panorama, siendo muchos los impactados. Cuenta el diputado Jonathan Roldán, que la Asamblea tiene que tener primero la claridad de cómo se va a subsanar este problema antes de cualquier otra cosa, para que la nueva FLA no arranque con problemas. Y es que al ser transformada, la FLA no volverá a tener empleados públicos sino trabajadores oficiales y las plazas de los de carrera administrativa, ya no estarán disponibles, lo que genera un ´lio’ de gran tamaño porque el concurso ya fue realizado y quienes ganaron tienen derechos.

En ese proceso es que se gastaron los 15 días de extras, escuchando y debatiendo para tener claridad y poder proceder con lo que falta, la finalización del debate y la aprobación, por eso no se pudo llegar a las deliberaciones. Por eso también es enfático Roldán en afirmar que no se ha negado el proyecto de ordenanza y ve que será necesario que la administración departamental, tome decisión de si lo lleva para que pueda terminar de ser discutido en las sesiones ordinarias entre octubre y noviembre o si analiza los tiempos y lo deja para el 2021, de acuerdo con el plazo dado por el Consejo de Estado.

Ante ese panorama, quedan dos frases importantes, una, la del presidente de la Asamblea de Antioquia, Rubén Darío Calljas, al cierre de las sesiones extras “vísteme despacio que voy de prisa”, para ejemplificar que el trabajo que hace la corporación es responsable y cauteloso; y otra, la del Gobernador encagado, Luis Fernando Suárez, quien afirmó  que “hoy no es momento de divisiones, no es el momento de más pugnacidad. Insistimos, es el momento de que unidos construyamos el futuro de Antioquia”.

Amanecerá y veremos como dijo el ciego, a partir de octubre en las sesiones ordinarias, porque la novela de la FLA, continúa.

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