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E(n) P(roblemas) M(ayores)

Por: Andrés Úsuga

La frecuencia de situaciones adversas, que se han venido presentando con Antioquia y sus dirigentes, en sus dos baluartes públicos mas importantes y la proyección en la mayor esperanza que teníamos, en la empresa generadora de energía más importante del país, han develado de tiempo atrás, pero en especial en los últimos días, el carácter y la personalidad del Señor Alcalde de la ciudad de Medellín.

Mi opinión no es sólo como experto en derecho estatal, sino como alguien que ha hecho parte del staff directivo, de dos empresas industriales y comerciales del estado, una del nivel municipal y otra del nivel nacional, así pues, conozco los ‘intringulis’ que se viven al interior de estas personas jurídicas y sus particularidades, conceptos como demanda inelástica, oligopolios y otros del llamado derecho económico, que son cruciales a la hora de entender la situación, pero también otro concepto del derecho penal, como lo es la colusión, muy importantes a la hora de este análisis.

Sea lo primero, aunque se vea extraño, explicar que el modelo de las empresas industriales y comerciales y las sociedades de economía mixta, que trajo la ley 489 de 1998, no son nuevas en el derecho Colombiano y hacen parte de esa explosión de figuras o naturalezas jurídicas estatales, que surgen en la Inglaterra de la posguerra con el modelo keynesiano,  muy criticado con razón, por la escuela austriaca y el propio Milton Friedman y que en Colombia sólo llegaron, con la gran reforma constitucional de Carlos Lleras Restrepo de 1968, donde también nacieron los institutos descentralizados y otras figuras mas y que por poco generan la renuncia del mandatario, cuando el Congreso de la República no le caminaba a la misma y que fue sacada adelante por el entonces canciller Alfonso López Michellsen, quien posteriormente seria el presidente de la republica 1974-1978 .

Pero como todo o casi todo en Colombia, la implementación de dichas figuras se ha ido mal formando y es algo complejo el entendimiento de las mismas. Para la muestra, los dos casos  en Antioquia, el primero, la  Fabrica de Licores de Antioquia “FLA” (que formalmente no existe y es una dependencia más de la secretaría de hacienda del Departamento de Antioquia), la cual, en efecto es tanto Industrial, dado que, produce y transforma por medio de su planta, los alcoholes que transforma en licores, como también es comercial, ya que, comercializa los mismos –lastimosamente, los contratos de esas ventas, los firma el Gobernador de Antioquia directamente- y el segundo, Empresas Publicas de Medellín “EPM”,  que acogió la figura de industrial y comercial, precisamente un año antes de que la ley 489 de 98 entrara en vigencia y que también hace ambas cosas con sus productos y servicios.

Es de suma importancia entender que la naturaleza jurídica de esta última es 100% publica, pero que a su vez, cuenta con una junta directiva de externos que es bastante peculiar, ya que, no en todas las EICE (Empresa Industrial y Comercial del Estado) se procede de la misma forma y depende en mucha medida de como queden configurados los estatutos, las juntas directivas y en especial de cómo se estipulen la repartición o direccionamiento de las  utilidades y transferencias, pero sobretodo, bajo qué normas se gasta y contrata con esos dineros, si por Código Civil Colombiano, bajo la autonomía de la voluntad de las partes o por el Estatuto de Contratación Estatal, con cláusulas exorbitantes a favor del estado, con todas sus inflexibilidades y dificultades.

Es más, es tan sui generis el tema de la naturaleza jurídica de EPM, que no solo tiene esa connotación de EICE, sino que adicionalmente también es ESP, esto es, se mueve dentro del marco de la ley 142  de 1994, de servicios públicos domiciliarios, pero lo hace y lo ha hecho muy bien durante mucho tiempo, ya que, por ejemplo las acometidas de acueducto, alcantarillado y distribución de energía son infraestructura propia y no de terceros y es así debido a que, visiones de los gerentes  y el acompañamiento del sector privado antioqueño de hace décadas, logró que así funcionara, por ello, los Antioqueños o quienes la habitan sin serlo, pagan sus servicios públicos a una sola empresa, contrario a lo que ocurre en Bogotá, que los usuarios le pagamos energía eléctrica a una empresa, acueducto y alcantarillado a otra y gas y telefonía (cuando se pagaba ese servicio) a otra persona jurídica, doy los nombres para que los verifiquen Codensa, Aguas de Bogotá y Vanti de origen extranjero, pero no solo pasa en Bogotá, sino en la gran puerta de oro de Colombia, Barranquilla con las empresas  Triple A, Electricaribe y Gases del caribe.

El modelo endogámico y monolítico, que fastidia e incomoda no solo a los promotores del centralismo bogotano, sino también de otras regiones, que no han sido exitosos en la gestión pública y muchas de ellas sin industria o empresa que mostrar, funciona mas o menos de la siguiente forma:

En las 7 líneas de negocio, de la matriz del grupo EPM con 56 empresas en su haber:  1. Aguas, 2. Generación, transformación y distribución de energía (en lo local), 3. Venta de contratos a largo plazo y bolsa de energía en el Sistema Interconectado Nacional, en el mercado de energía mayorista a través de transacciones internacionales de energía, 4. Transmisión y distribución de energía (por fuera de Antioquia), 5. Distribución de gas, aunados en los últimos años a 6. Telecomunicaciones y 7. Aseo.

En esas líneas de negocio,  existe la necesidad de contratar muchísimas obras, productos, servicios y personas y estos requerimientos se han venido adquiriendo o abasteciendo de empresas por poner ejemplos con nombres propios como Integral (diseños), Argos (cemento y derivados), Bancolombia (financiación, flujos y cartera), Comfama (Caja de compensación), Sura (seguros y seguridad social), etc.. , esto es, de empresas exitosas locales y que han crecido al mismo ritmo de los negocios de las Empresas Públicas de Medellín, pero que al ser un gran botín de contratación, al cual no han podido ingresar firmas nacionales, que han dominado los mercados de la obra pública y demás, han causado urticaria en esas “vacas sagradas nacionales”, que quieren entrar a esa gran bolsa de recursos, que producen unos usuarios complacidos con el óptimo servicio y con excelente cultura de pago.

Lo que se puede vislumbrar, es que la lucha por este patrimonio tan jugoso, al contrario de terminar, requería de infiltrar a un caballo de Troya (candidato a la cámara de representantes por Bogotá en el partido liberal en 2010)  que si bien parece muy antioqueño y muy humilde, hizo su carrera  y la de su empresa,  al lado de varios de esos, que no se habían podido meter donde los camanduleros, provincianos, regionalistas, chovinistas y cerrados paisas ….pero sobretodo para abrirle la puerta  a quienes quieren ser proveedores de tan delicioso manjar ….y ahí se entiende, porque empezando por secretarios de despacho, asesores de los mas altos niveles y hasta el vicepresidente jurídico de EPM, hubo que importarlos de la gran capital de la república, ya que, los profesionales formados entre esas montañas, no son lo suficientemente excelsos, para asumir el éxito y las responsabilidades, de los que hicieron crecer otrora, esos montañeros pati rajados por décadas.

No niego, que ha habido problemas en las más recientes administraciones, con las obras públicas, como por ejemplo la PETAR de Bello, Hidroituango, etc, y las inversiones sobretodo en Chile, Panamá y México, también, los manejos de ese gran patrimonio y que ciertos personajes de juntas directivas anteriores, hacen parte de esas empresas que han incumplido con los objetos contractuales y que se han venido presentando problemas como en cualquier actor público, donde se tengan tantos recursos y aunado a que los gerentes no tengan el perfil, ni la experiencia para dirigir la empresa -al menos los 5 últimos, hoy un abogado, antes un encuestador experto en caballos, y siga para atrás-, pero también creo que no es razón para cambiar el objeto, desbaratar todo lo hecho exitosamente durante décadas y entregarnos en manos de las “sabias” manos foráneas, que han manejado los “exitosos” modelos de otras ciudades.

Pero mas allá de lo que viene pasando en la actualidad, de demanda o no demanda y de cambio de objeto fallido o latente, lo que sí en realidad preocupa es que los bandazos del presidente de la junta directiva generen -como se ha visto en los últimos días- la pérdida de los niveles de confianza y calificaciones de la banca multilateral  y demás organismos que califican los riesgos y el patrimonio de todos los antioqueños, forjado a pulso y con juicio por tantas décadas, por gigantes como Diego Calle Restrepo  y el propio Álvaro Uribe Vélez (cuando fue jefe de Bienes, finalizando los años 70s, fue su primer cargo público al egresar de la Universidad de Antioquia como Abogado) y que quienes estén con el timón actualmente, lo hagan con la mano temblorosa, dubitativa y a control remoto dirigida desde Bogotá, como lo hace el actual alcalde, que con los bandazos que hemos visto, ha logrado crear un revuelo tal, que denota la inexperiencia y la improvisación, pero adicionalmente la arrogancia y despotismo en los manejos de la joya de la corona, que garantiza caja a los programas sociales de todos los medellinenses, vía transferencias a la secretaria de hacienda municipal (hoy tristemente en manos de un político liberal y no con los mejores antecedentes).

Creo con sinceridad, que el Alcalde quiere aplicar modelos económicos populistas e irreales, como los propuestos por  el Francés Thomas Piketty y el Norteamericano Jhosep Stiglis y vuelve a caer en la confusión de creer que está en Dinamarca y no en Cundinamarca…pero lo peor, es que según lo que se ve en sus declaraciones, ni siquiera ha entendido, ni el modelo que llevó al éxito a las EPM, sino que tampoco entiende los que infructuosamente quiere aplicar con toda su arrogancia y autoritarismo y necesita juntas convidadas de piedra….creo que ni siquiera entiende el concepto de gobernanza corporativa….y esos son los riesgos de creer que está manejando sus empresas privadas, que a propósito, como irán de finanzas y contratos?

 

Andrés Usuga M.

Abogado y Docente de Derecho Constitucional y Administrativo.

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