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El sentido patrio

Por: Crl (r) Óscar Ricardo Colorado Barriga

Hace menos de 10 años, era normal ver en colegios y escuelas a profesores y niños izando el Pabellón Nacional, cantando a pulmón entero el Himno o recitando la Oración Patria; este tipo de actividades se desarrollaban sin sesgos políticos, buscando incentivar en los menores el respeto a sus símbolos patrios e inculcándoles un sentimiento de unidad nacional alrededor de lo que nos une como país.

Estas sencillas actividades, despertaban una emotividad generalizada, que nos permitía reconocerle a nuestros padres, su esfuerzo diario y verlos como los guías de un mañana prometedor para su descendencia, de igual manera nos hacía entender el esfuerzo y sacrificio hecho por los próceres de nuestra historia, quienes con su propia sangre construyeron las bases de lo que somos hoy como nación; no había duda frente al respeto que le debíamos a nuestros mayores, la obediencia a los maestros, la consideración y acatamiento a las autoridades y la deferencia a los religiosos.

Tristemente las ideologías de izquierda, empezaron a permear todos los estamentos de la sociedad, iniciando por la educación y a través de organizaciones como FECODE, quienes han intentado implantar en el subconsciente de estas nuevas generaciones doctrinas trasnochadas, conceptos facilistas ajenos al esfuerzo personal, pretendiendo reescribir la historia, sembrando  sentimientos de odio y resentimiento a todo concepto de autoridad, menoscabando la potestad de los padres,  mancillando la Fe, haciéndoles creer que solo tienen derechos, escondiéndoles sus deberes, llegando al colmo que muchos de ellos hoy dudan de su propia sexualidad y creen conseguirla a través de un libertinaje ofensivo para ellos mismos.

Esta falta de identidad, la vemos retratada en actitudes violentas, que intentan llamar protesta social, en donde encapuchados azuzados por manos oscuras repletas de narco dólares, pretenden ser interlocutores válidos de estudiantes, cuyo único argumento es una piedra, arma o bomba, todo matizado con un lenguaje soez, acompañado de arengas intimidantes y peticiones absurdas ajenas a una verdadera visión de país, que no buscan construir sino generar caos y zozobra.

Se ha vuelto costumbre demostrar nuestro sentido patrio, solo cuando la selección Colombia juega, nos animamos a ponernos camisetas, los acompañamos cantando el himno, nos abrazamos con todo el que se atraviese, si ganan el partido se nos hincha el pecho gritando Colombia y nos sentimos más patriotas que los mismos próceres, sin embargo, cuando la institucionalidad construida en 201 años de historia sacrificada se ve atacada por factores internos y externos, que conspiran de manera soterrada y pretenden socavar nuestro ordenamiento Jurídico, Legislativo y Ejecutivo, preferimos mirar hacia otro lado y pretendemos que sean otros los que asuman esta responsabilidad.

El núcleo de la sociedad gira en torno a la familia, es allí donde se forma el carácter, se siembran los principios y valores que aglutinan una sociedad y se construyen las bases de un futuro Nacional. Ninguna sociedad sana progresa sin ideales comunes, la identidad personal y única de todo ser humano, pierde valía si está alejada del respeto y la consideración a sus semejantes, el bien común nos une como país y nos proyecta en el contexto universal.

Costumbres sencillas, como izar la bandera en las fechas que rememoran nuestra independencia o colocarnos de pie al escuchar el himno Nacional, en señal de consideración y respeto, por aquellos capaces de anteponer su propia vida en busca de un sueño llamado libertad, deben ser manifestaciones espontáneas que nos unan como nación, ayudándonos a conocer el pasado, para entender el presente y proyectarnos al futuro.

“La patria es espíritu. Ello dice que el ser de la patria se funda en un valor o en una acumulación de valores, con los que se enlaza a los hijos de un territorio en el suelo que habitan”. Ramiro de Maeztu.

POSDATA: “Señor Presidente, el mal no descansa, usted lo tiene cerca, representado en funcionarios proclives al engaño FARC-SANTOS, Magistrados sin asomo de vergüenza y alejados de las leyes, una JEP ruin y empoderada, congresistas de partidos progresistas, de centro e izquierda, abrazados en contubernio con los peores criminales de la historia, embestidos de poderes para legislar en contra de toda una nación, y tristemente su gobierno con el sol a las espaldas y cientos de promesas de campaña sin cumplir.”

 

Oscarco16@yahoo.es
Twitter@ricacoloradodo

 

 

 

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