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(DESDE LAS REDES) ¿En qué momento se perdió el Colegio?

Circula en redes este texto evocativo de lo que alguna vez fue vivir la escuela y el colegio. Como es costumbre, este tipo de reflexiones, al comenzar a rotar por las redes sociales, pierden en el camino a su autor. Pero lo importante es el mensaje. Vale la pena.

Cuando yo era niño las clases comenzaban el 1 de febrero, descansabamos en Semana Santa, retornabamos y volvíamos a vacaciones el 15 de junio hasta el 15 de julio y el año Escolar terminaba el 15 de noviembre. Había algo raro también, los maestros no se enfermaban no recuerdo que los maestros faltaran dos días seguidos.

Si el maestro te regañaba, no te convenía decir nada en tu casa porque seguro te volvían a regañar y de paso un castigo.

Ni la lluvia impedía faltar al colegio, porque era como tu segunda casa, daban ganas de ir. (Y regresar a casa empapado de agua de lluvia era un gran placer)

El maestro se le respetaba, era como si te regañaran tus propios padres.
Los recreos eran divertidos, nadie andaba pensando en hacer cosas indebidas. Los maestros tomaban café en la cafetería y no nos cuidaban en el patio porque sabíamos qué podíamos hacer y qué no.

Era un honor llevar y traer los libros del profesor, buscar el mapamundi en la coordinación o rectoría, pedir tizas o tocar el timbre. Cuando nos daban la carpeta de asistencia de maestros para llevarlo a los salones era un verdadero honor. Si pedíamos permiso una vez para ir al baño teníamos que volver a la mayor rapidez posible. Nos turnabamos para borrar el tablero y sacudir los borradores y también era un honor llegar temprano.

Que honor tan grande cuando estabas en formación en Izada de Bandera y que mencionaran tu nombre para salir al frente y que te colocaran la banderita. Qué alegría enorme era contarle a Mamá “izamos bandera ” y llegar con la bandera colgada con un ganchito puesta en la camisa, el saco o el blazer.

Jugar con la pelota de letras, saltar lazo, jugar la lleva, el quemao, al escondite, al trompo, a las bolitas de cristal o canicas, tomar distancia en la fila…

Nos enseñaban que Colón descubrió América y que Bolívar fué el Libertador… era un reto aprender sobre la historia de Colombia y el mundo…hoy muchos jóvenes no saben ni el significado de la palabra “bicentenario”….

No sé cuándo aprender historia, pasó a un segundo plano, no sé cuándo los maestros comenzaron a enfermar para necesitar un remplazo y el remplazo otro suplente… Desde cuándo los padres golpean a los maestros o desde cuándo los mismos alumnos sacan su furia contra ellos. Cuándo fue que revisar las cabezas, el corte de cabello, uñas, ausencia de maquillaje en las niñas, el largo de la falda y el estado del uniforme en general, pasó de ser un acto de salubridad a una discriminación.

Cuándo un acto patrio sólo fue un feriado… No sé cuando se perdió el Colegio como institución, cuándo se perdieron los valores, el respeto a los maestros como ejecutores de enseñanza. Si esto es el progreso… perdón señores, pero si esto es progreso, que atrasados andamos.

Yo también viví esa época.
¡¡¡CUÁN FELICES ÉRAMOS!!!
Tiempos que solo quedarán en nuestros recuerdos. Somos de la Vieja Guardia.

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