Ifm  Noticias

(CONFIDENCIAL) Las presiones de Daniel Quintero a los medios de comunicación para manipular titulares

La Fundación para la Libertad de Prensa en Colombia FLIP, ya tiene documentados varios casos de presiones indebidas que el alcalde de Medellín, Daniel Quintero y su equipo en la administración, vienen realizando de manera sistémica y sin recato, para modificar contenidos, evitar la publicación o para presionar el regaño a los periodistas por parte de jefes, incluso, pidiendo la cabeza de algunos periodistas incómodos.

Lo más preocupante del caso, es que lo ha logrado en buena parte, inclusive, con medios nacionales. Ya se está convirtiendo en costumbre, que las salas de redacción reciban llamadas de funcionarios, asesores de la alcaldía y hasta del mismo alcalde, quien se atreve a llamar directamente a periodistas a hacerles reclamos y regañarlos, para posteriormente, llamar a sus jefes a poner quejas, como cualquier niño pequeño.

Casos como el que le ha ocurrido, ya de manera recurrente, contra la corresponsal de la W Radio en Medellín, se pasan de aberrantes. En Bogotá, el periodista Juan Pablo Calvás, le ha fijado su posición al alcalde y a su equipo en el respaldo a su periodista Isabel Escobar. A ella, desde el alcalde directamente hasta de entidades como TeleMedellín, le han llamado la atención con aireados reclamos que posteriormente se repiten a Calvás, el jefe inmediato en Bogotá, exigiendo que se cambien titulares, que no se publiquen informaciones o presionando un regaño o sanción contra la periodista.

En el episodio de los acosos sexuales que reveló la W Radio, el alcalde hizo todo lo posible por evitar que esa noticia saliera al aire, tratando de hacer presión de control previo, antes que la noticia se divulgara. Para ello, Quintero intentó, inclusive, comprar con pauta publicitaria el control de la noticia proponiendo, a través de uno de sus funcionarios en Comunicaciones, que se hiciera una entrevista positiva del alcalde, mostrándolo como un buen padre de familia y omitir la noticias del escándalo por acoso sexual, como se denunció el 24 de julio pasado.

https://www.eltiempo.com/colombia/medellin/alcaldia-de-medellin-ofrecio-pauta-para-mejorar-la-imagen-de-quintero-510536

https://www.wradio.com.co/noticias/regionales/alcaldia-de-medellin-ofrecio-pauta-en-medio-de-denuncias-contra-daniel-quintero/20200623/nota/4049099.aspx

https://www.flip.org.co/index.php/es/informacion/pronunciamientos/item/2535-alcalde-de-medellin-presiono-a-medios-de-comunicacion-para-obstruir-una-publicacion-sobre-violencia-sexual

Pero la historia no paró ahí. Este fin de semana volvió a ocurrir, en medio de las revelaciones que la misma periodista de la W radio, hizo sobre los seguimientos detallados contra personajes públicos, empresarios, líderes sociales, veedores, periodistas e influenciadores, en las redes sociales.

En esta ocasión, el alcalde mismo, lanzó un trino en su cuenta de Twitter, reclamando por el titular que la emisora en su página web había publicado, poniendo en duda la integridad profesionalismo de la periodista.

Minutos más tarde, el alcalde ya no llamó a Juan Pablo Calvás, pues conoce la posición del subdirector de la W y el apoyo que le da a su periodista, pues conoce de la manera como la administración municipal hace este tipo de presiones indebidas, sino que directamente llamo al presidente de la cadena Caracol, quien ordenó el cambio del titular a la voluntad del alcalde.

 

Con ironía, el alcalde volvió a trinar, esta vez, etiquetando a la periodista a modo de agradecimiento por el cambio del titular y justificándolo como si él fuera el faro del periodismo sentando cátedra y haciendo uso político del episodio.

Estas presiones indebidas que vulneran la libertad de expresión, no son las únicas. IFMNOTICIAS, conoció que similares llamadas han recibido en la sala de redacción en Bogotá del Canal Caracol, en donde se han quejado de las noticias, investigaciones y “comportamientos” de los periodistas. Existe molestia ya en las salas de redacción de los medios en Bogotá porque ya el alcalde y su equipo, pasó se presionar con llamadas a los jefes inmediatos de los periodistas, que también son periodistas; para pasar a llamar directamente a los gerentes y presidentes de los medios de comunicación, vulnerando, como lo hizo con las juntas de EPM y de RutaN, el conducto regular y saltándose el gobiernos de las salas de redacción.

A este comportamiento errático por parte del alcalde que es una manera de violar la libertad de prensa y de expresión, se suma las prácticas que pueden denominarse de chantaje que viene ejerciendo en Medellín con medios locales de radio y medios independientes de carácter digital, a quienes les hace entender, a través de sus funcionarios que se les puede retirar la pauta publicitaria oficial si no corrigen u omiten información.

Los colegas cuentan como estas prácticas han ido tomando mayor intensidad en los últimos meses con el tema de las juntas de EPM y la información de los escándalos que se le viene revelando. Inclusive a algunos periodistas cuentan que se les ha llegado a ofrecer pauta hasta por 18 millones de pesos para el resto del semestre, si dejan de “atacar” al alcalde y si le ayudan a deslegitimar a otros medios que son inflexibles. Lastimosamente, algunos se han visto obligados a ceder ante la presión del chantaje de la pauta.

No es difícil darse cuenta de cuáles son estos medios que han debido aceptar las propuestas indecentes del alcalde y su administración, basta con leer los contenidos ausentes de crítica o de omisión a los errores de la administración y ver la publicidad, para entender la posición de comité de aplausos.

Otra modalidad de las presiones indebidas del alcalde, son sus salidas públicas para descalificar como medios generadores de Fake  News, a aquellos que publican información veraz, pero contraria a sus intereses o a su imagen. Ante estos casos, la FLIP, viene documentando las denuncias que desde los medios se están haciendo en Medellín y que son el resultante del un abuso más del poder del mandatario que quiere ahora, entrometerse en las salas de redacción y condicionar la libertad de prensa. Estas denuncias van desde ataques cibernéticos, presiones indebidas, chantaje con pauta, obstrucción a publicaciones entre otras.

 

 

Comparte este contenido: