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(CONFIDENCIAL) Las dudas de ASOENERGÍA que debió responder EPM sin ofrecer detalles

La Asociación Colombiana de Grandes Consumidores de Energía Industriales y Comerciales, ASOENERGÍA, a través de su directora ejecutiva, Sandra Estella Fonseca Arias, envió hace unos días, una comunicación al gerente de las Empresas Públicas de Medellín, EPM, Álvaro Guillermo Rendón; en la que manifiesta sus preocupaciones por el impacto que la actual situación de EPM, puede generar en el mercado energético colombiano.

Las dudas de ASOENERGÍA, están dirigidas a la capacidad que EPM tendrá para producir la energía eléctrica con la que se ha comprometido para el futuro, pensando en la situación que vive por cuenta de HidroItuango. Para la asociación, es necesario conocer si la represa, que promete la generación de más del 17% de la energía total del país a partir del 2022, cumplirá con lo presupuestado o si el país debe comenzar a pensar en otro tipo de soluciones.

Dentro de las dudas, no solo está el tema de la conciliación con fines de demanda a los constructores contratistas por 9,9 billones de pesos, sino también el estado de los contratos que vencen el 31 de diciembre y que, según expresan, no se visualiza una solución clara que garantice que la obra continuará bajo los cronogramas presupuestados, por eso fueron puntuales en preguntar por el estado del cronograma y de lo que EPM hace para que no se vayan a generar retrasos en el desarrollo de la obra, que ya suficientes contratiempos ha tenido por cuenta de la contingencia.

La Asociación se pregunta también por el impacto que tuvo la Pandemia del Covid-19 en el desarrollo de la obra y sobre la línea de tiempo que se desarrolla así como por la entrada en funcionamiento de Caribe Mar, la nueva empresa de EPM que operará los servicios de energía en cuatro departamentos de la costa atlántica. Estas y otras preocupaciones están dirigidas a tratar de proyectar el futuro inmediato y de mediano plazo sobre la generación energética, que según prevén, tiende a generar costos mayores en las tarifas de los usuarios por diversas situaciones y en las que EPM tiene también, responsabilidad.

Ante estas preocupaciones, el gerente de las Empresas Públicas de Medellín, respondió a las dudas de ASOENERGÍA,  en una carta corta carta que no se compadece con la que le fue enviada. La respuesta fue fechada el pasado 25 de septiembre, en la que ofrece un panorama de tranquilidad, pero no es concluyente con las respuestas a las múltiples preguntas.

En la misiva de respuesta, Álvaro Guillermo Rendón, agradece en un primer momento por las felicitaciones que le fueron extendidas a EPM por su 65 años y agradece también, el apoyo al proyecto HidroItuango. Tras la formalidad, procede a decir que para EPM, los usuarios en general y en especial los representados por la asociación, son de vital importancia para la empresa. Reconoce que los representados por la asociación son motor de la reactivación económica mientras explica que el aporte de proyecto, “será fundamental para que Colombia pueda crecer contando oportunamente con el aporte de esta fuente de energía renovable, competitiva y confiable” dice.

Manifiesta que comparte las preocupaciones expresadas por ASOENERGÍA sobre el impacto de Hidroituango para el país y lo que podría generar en caso de un “nuevo atraso en el cronograma de entrada en operación” y específicamente, se refiere al impacto en términos de “confiabilidad energética y afectación de las tarifas al usuario final”.

Explica que  en ese aspecto, el desarrollo del proyecto va avanzando “de manera ininterrumpida” y señala que pese a la contingencia del Covid-19, “por fortuna ya se encuentra bajo control y permite tener un 78,8% de avance en las obras con corte al mes de agosto”. Es así como ofreciendo tranquilidad, Rendón enfatiza que se sigue “cumpliendo con la entrada  de las primeras cuatro unidades de generación antes del año 2022”.

Sin ofrecer mayores detalles, se refiere al proceso de conciliación con los constructores contratistas y el proceso de sus contratos. Al respecto se limita a decir que “haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que esta situación no afecte la dinámica actual de la obra”. No explica absolutamente nada sobre el estado de avance de los contratos ni sobre el estado de las relaciones entre contratistas constructores y EPM.

Igualmente, señala la carta, que EPM podrá todos los medios para que “los contratistas actuales continúen acompañándonos con la culminación de la obra, al margen de los procesos de reclamación”. Es así, como al responder los cuestionamientos de ASOENERGÍA, el gerente no ofrece mayor información y no es concluyente sobre si hay o no continuidad con los contratistas. Deja más dudas que certezas mientras en el ambiente, todavía ronda el fantasma de los Chinos, como quienes se encargarían de la obra.

La carta de EPM, remata reiterando que el compromiso con ASOENERGÍA y con el país, es que “Hidroituango entre en operación en 2022 con sus primeras cuatro unidades de generación”.

Desde ASOENERGÍA no se ha dado un pronunciamiento sobre si la carta complace a sus preguntas, pero desde quienes analizan el cruce de cartas, ven que son mas las preguntas que las respuestas y que EPM queda en deuda, no solo con esta asociación, sino con el país; pues una carta de este tipo, es más una carta de cortesía con contenido amplio, no preciso y que se limita con ser políticamente correcto, mas no genera la seguridad que se busca, para entender, lo que fue el objeto de la carta en el asunto original, entender el “impacto de las decisiones de EPM e Hidroituango en le mercado de energía Mayorista-MEM de Colombia y en la demanda”.

Esta es la carta de respuesta de EPM

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