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Antes que se arme la gorda

Por: Pedro Jaime Barrera

Desde siempre tuve claro aquellos preceptos a los que me invitaban los profesores e historiadores  en la academia, y de las cuales asentíamos que no conocer la historia es recaer de nuevo en sus errores.

Nuestro país ha poseído por siempre una historia llena de conflictos, esta nuestra tierra prodiga, poderosa, de tesoros innumerables, de gente activa, cordial, amigable, emprendedora y por demás dividida. Divisiones que apuntan a pretensiones individualistas en las que cada uno actúa a favor de quien puede suplir sus propios intereses.

Recurro a periodos históricos consultados, memorias que podemos encontrar entre artículos de periódicos y revistas épocas pasadas.

MUERTE DEL LIDER COMUNERO PRENDE LA BATALLA CAMPAL.

A mediados del siglo XX a partir de 1948 con el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán se vivio el conocido Bogotazo. Precedida de la denominada eufemísticamente como «Pequeña violencia» de 1930 a 1948. En este periodo hubo confrontaciones entre partidarios del Partido Conservador quienes precedían el gobierno y el Partido Liberal, quienes combatían en la clandestinidad hasta su desarme.

No se declaro una guerra civil, pero se caracterizó por ser extremadamente violenta: asesinatos, agresiones, masacres, persecuciones, destrucción de la propiedad privada y terrorismo por la afiliación política.

Gustavo Rojas Pinilla propina el golpe de estado de 1953, el cual incluyo una  represión fuerte a la libertad de expresión, se dio paso a una “pacificación” en la cual se desmovilizan varias de las guerrillas liberales, otras permanecieron en las armas como guerrillas comunistas, debido a la continuidad de la violencia.

En 1957 se abre la esperanza de paz con la creación del Frente Nacional, pero este solo agudizo el Conflicto armado interno de Colombia debido a que las causas no se solucionaron.

Desde entonces Godos, (Conservadores), y Liberales se instauraron como partidos políticos con el fin de asumir la administración del país, una  calma tenue en las posiciones políticas, pero una semilla germinaba tras los aires de rebelión civil, las guerrillas se asentaron en los pueblos y montañas a donde el estado no tenia acceso,a hasta donde se negaba llegar, desprotección que con los años aumento la fuerza armada de los comunistas que soñaban con cambiar el país.

Aquellos anhelos libertarios fueron abandonándose al logro de intereses individuales que llenaban las arcas de los líderes a costa de las muertes de campesinos obligados entre otros a ser parte de los frentes subversivos.

La guerra se daba sin cuartel y las décadas de 1970 y 1980 recrudecieron la guerra en la cual los civiles sobre todo los campesinos y habitantes de los municipios fueron sometidos a la ley que por norma imponía el frente de turno. De allí el éxodo de los compatriotas a las capitales, dejando tierras, enseres, y llorando los muertos.

Se olvidaron los planteamientos libertarios, los proyectos de unidad, se volvieron sanguinarios y soportaban sus arcas tras los secuestros miserables, se convirtieron en las fuerzas “militares” de narcos y traficantes, controlaron el mercado de las drogas y se olvidaron de la lucha política por la libertad del pueblo.

Pensaron estar solos y reinarlo todo, pero el mismo pueblo al que habían sometido organizo la avanzada contraguerrilla y la fuerza paramilitar comenzó a poner el orden lleno de terror, sangre con sangre se paga, la sangre con sangre entra. Se fue ganando espacio, a punta de fuego  lograron libertar los pueblos, pero aquel afán igual se desmoronaba debido a la debilidad económica, la guerra tiene su precio, fue allí donde los negocios  ilícitos, las vacunas que fueron estrategia  subversiva sembraron codicia y avaricia en pro de defender al pueblo entre las autodefensas.

Así seguimos, luego de un proceso de paz que entre otros condecoro al Dr. Juan Manuel Santos, como Nobel de la Paz, y dos procesos casi que en conjunto en el cual los Paramilitares se sometieron a la justicia, logrando beneficios en el tiempo presidencial del Dr. Alvaro Uribe Velez.

Dos procesos separados en el que la agrupación EP-FARC se convierte en partido político y consigue en el pupitre  las curules de oposición que tiene en defensa mostrándole al país que son los buenos, que son las victimas y a quienes se les procesa a parte de la legislación judicial, en el marco de la JEP, Jurisdicción Especial para la Paz, la cual otorga a los procesados de las Farc libertad, perdón, a cambio de la reparación a las víctimas.

Los organismos de derechos humanos ponen su visión y suman voces en contra de los asesinatos masivos de excombatientes y claman justicia, y les apoyo NADA JUSTIFICA UNA MUERTE. A la vez dividen el país, al ciudadano de a pie señalando al estado y justificando el odio.

Mientras tanto los excombatientes paramilitares son asesinados en los lugares de residencia, sin que las ONG¨S se pronuncien en defensa y exijan igualdad.

Los señalamientos de bando a bando, buscando privilegios individuales, nos están involucrando sistemáticamente a una guerra a la que  espero no volvamos, el odio por el del frente es celebrado como victoria tras los requerimientos procesales  que ponen en celdas de cárceles a los líderes del pueblo.

Hoy seguimos divididos es nuestra marca perenne e imborrable, y todo tiene que ver en el que nadie respeta la posición ajena, lo vivimos en todo y nos sabe a todo, menos a nada…

Por no dejar de mas la mención deportiva, te vistes de verde y te persiguen los rojos. Te vistes de rojo y te acorralan los verdes.

Mejor sigo de paso antes que se ARME LA GORDA.

 

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